DIAS DE
FURIA
¿Por qué se amotinan las gentes?... (Salmos 2:10)
A todo esto quienes
mantienen una postura política
inflexible, saben que la represión y el encarcelamiento llevado a acabo
por fuerzas policiales; mantendrá un cierto “orden social” a los reclamos
establecidos.
Muchas de las demandas sociales terminan de la peor manera,
comenzando por pequeños focos de disturbios y terminando en enfrentamientos de
violencia que le ha costado la vida a muchos.
Pero la gente solo manifiesta aquello que nace primeramente
por la impresión personal de cambios en beneficio de su economía y termina
inducida por sus mentores a dejar en claro que no se va a ceder terreno en perjuicio de una
causa. Lamentablemente muchos jóvenes son manipulados a ubicarse en el frente
de combate como escudos humanos. Un día todo cambio en la vida de algunos
chicos, un día despertaron al odio contra sus pares como si fuesen enemigos
bajo el mismo techo, del otro lado, aquellos que obedecen a la vocación, a un uniforme,
a su rol de autoridad y orden, apaleando a sus propios hermanos con quienes
cenaron la noche anterior.
Días de furia, días de odio, los mismos personajes de un
lado y de otro. La misma nacionalidad, la misma bandera, la misma sangre, la
misma muerte. ¿Cual es el resultado que queda? Motivos de reclamos sobran, incitadores
a movilizar las masas también, la predisposición al enfrentamiento, esta instalada.
Un caldo de cultivo que dará sus frutos en un abrir y cerrar de ojos. Una
sociedad descontrolada y una ley que reprime
sin piedad. Las estadísticas revelan cuan perjudicial a sido para esta generación el autoritarismo y falta de rumbo en los gobernantes. Una sociedad empobrecida y volcada a su degradación cultural sin precedentes.
No abra herencia intelectual, si la hay es una minoría. Matar la esperanza, saquear los valores humanos, llevar la autoestima a lo marginal, fue la causa y el efecto de los días mas negros de la historia en nuestra nación.
Por eso mientras
quienes dirijan a los pueblos no admitan que están gobernando con imprudencia
(salmos 2:10a) y quienes aplican la ley, no presuman de vivir bajo un manto de inmunidad
judicial (salmos 2:10b), nada cambiara en razón de aquellos que justificados o
no en sus movilizaciones demandan una mejor calidad de vida, muchas veces a través
de la violencia. Y esto volverá a ser cíclico.
Días de furia, días
de ira…
Fuente: "Un trabajo interno" - autor: David Fernandez


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